domingo, 22 de mayo de 2016

EL TRIUNFO DE LOS PORTAVIONES (Guerra aeronaval 5ª parte)

En tan solo ocho semanas, lo que en marzo de 1943 parecía ser la victoria de los submarinos alemanes en el Atlántico se convirtió en tácita derrota. Esta brusca transformación fue posible gracias a la creciente utilización de portaviones de escolta y a la constante mejora de las tácticas antisubmarinas.
Un Grumman Widcat Mk IV de la FAA posándose sobre un portaviones de la Royal Navy. El Wildcat se granjeó el respeto de los pilotos por su maniobrabilidad, seguridad y potencia de fuego.

Con la introducción de los grupos de protección y apoyo, la utilización de los portaviones de escolta (CVE), así como el creciente número de aviones patrulla de largo alcance de Gran Bretaña y Estados Unidos equipados con radares ASV Mk III, la iniciativa en la amarga Batalla del Atlántico pasó de los submarinos alemanes a los aliados. En mayo de 1943, cuando se alcanzó la cifra de 41 submarinos hundidos en un mes, que ya no sería sobrepasada, produjo un punto de inflexión. Los aviones marítimos se apuntaron algunos éxitos durante ese mes tanto en el golfo de Vizcaya como en el océano Atlántico. El jefe del Ala Wilfred Oulton y su tripulación, volando en un Handley Page Halifax GR. MkII del 58º Squadron, se anotaron tres hundimientos en mayo; los Consolidated Liberator VLR del 120º Sq. reclamaron otros tres operando desde Reykiavick; y otros tantos fueron hundidos por los Liberator Mk III del 86º Sq. de Aldergrove, los Lockheed Hudson Mk III del 269º Sq. y los Consolidated PBY-5 Catalina del VP-84 de la US Navy, operando desde Islandia. Unidades semejantes fueron las que finalmente comenzaron a cerrar las temibles brechas del Atlántico, donde tantos buques habían sucumbido al ataque de los submarinos. Pero fue la aparición de los portaviones de escolta y ligeros la que hizo fracasar los intentos de Doenitz por inclinar de su lado la balanza de la lucha en el mar.
En marzo de 1943, el USS Bogue del capitán de Navío G.E. Short proporcionó escolta a los convoyes con su destacamento VC-9, equipado con cazas Grumman F4F-4 Wildcat y bombarderos Grumman TBF-1 Avenger, a las órdenes del comandante W.McC.Draine. El mal tiempo impidió cualquier hundimiento. El HMS Biter y el Archer de la Royal Navy entraron en combate en el Atlántico en abril y mayo de 1943 respectivamente: el 811º Sq. del Biter cooperó en la destrucción de dos submarinos en mayo. El Bogue se anotó el primer tanto el 22 de mayo de 1943, mientras se escoltaba el convoy ON.184, demostrando que se podía vencer a las manadas de lobos mediante una cobertura aérea permanente. A las 21.10 del 21 de mayo, cuando el Bogue se encontraba a 520 millas al sudeste de cabo Farewell, el U-231 fue atacado y dañado por un TBF-1, viéndose obligado a poner rumbo de vuelta a Lorient. al día siguiente. el teniente Kuhn localizó al U-468,  pero fue rechazado por la artillería antiaérea del submarino; otro TBF-1, que acudía en ayuda de Kuhn, sorprendió al U-305, al que ametralló y averió obligándole a volver a Brest. Esa tarde, el U-569 fue localizado por el radiogoniómetro del Bogue a unas veinte millas a babor y, atacado por el TBF-1 del teniente Chamberlain con cuatro bombas, se sumergió de emergencia pero, al volver a la superficie a las 17.40, recibió otra andanada del TBF-1 del teniente Roberts, que se encontraba volando en círculo sobre él. Tras una aterradora inmersión hasta 100 m de profundidad, el U-569 sopló sus tanques, emergió y se rindió. era el primer hundimiento del Bogue que, además había localizado y atacado al menos a cuatro submarinos diferentes. el convoy llegó a su destino sin una sola pérdida.
Un Bristol Beaufighter del Mando Costero disparando sus cohetes contra un submarino en el mar del Norte en 1943-44. Se observa la errática trayectoria de los cohetes, armas poco precisas y con características balísticas que variaban de uno a otro proyectil al no estar suficientemente perfeccionados.
Además de las armas convencionales, los aliados recibieron su primer torpedo aéreo buscador (acústico) en mayo de 1943. Se trataba del modelo estadounidense Mk 24, que fue entregado al 120º Sq. y al USS Santee, que zarpaba para su primera singladura en el Atlántico el 13 de junio. La dotación del Santee estaba formada por el VC-29, equipado con TBF-1 y Douglas SBD-5 Dauntless al mando del capitán de Corbeta W.R Staggs. Además del Bogue y el  Santee, la 10ª Flota estadounidense destinó al USS Core (con el  VC-13) y al USS Card (con el VC-1) a operaciones en el Atlántico a finales de junio y julio respectivamente. Los cuatro CVE sembrarían la devastación entre las manadas de lobos submarinas que operaban por entonces en el área de las Azores.

Batiéndose en retirada
La depredación ocasionada por los aparatos aliados en el golfo de Vizcaya en mayo, obligó a Doenitz a ordenar a sus tripulaciones combatir en superficie utilizando las armas antiaéreas. Al mismo tiempo, el BdU hizo a Goering una de sus numerosas peticiones de cobertura aérea. Para aumentar el armamento antiaéreo se instalaron ametralladoras cuádruples de 7,92 mm para complementar el cañón estándar C-5 de 20 mm, y poco después la posición popel de la vela se amplió para instalar dos montajes dobles de cañones de 20 mm y un cañón Flak 43 de 37 mm.
Dornier Do 217 utilizado como bombardero pesado y antibuque.
El primero en llevarlos fue el U-441, un tipo VLLC al mando del capitán de Fragata Götz von Hartmann. Tras una salida fallida en mayo, el U-441 zarpó de Brest el 8 de junio de 1943. En la tarde del 12, no encontró para su desgracia, lentos patrulleros marítimos sino tres Bristol Beaufighter Mk VIC del 248º Sq. de Predannack y, tras ser bombardeado, tuvo que volver a Brest. A pesar de las evidentes dificultades que suponía disparar desde una plataforma tan inestable, las tripulaciones de otros submarinos consiguieron derribar o dañar algunos aviones aliados en diversas ocasiones.

Desde el 12 de junio, los submarinos (normalmente en grupos de tres o cinco) hicieron la travesía del golfo de Vizcaya, protegiéndose mutuamente con sus antiaéreos. Entonces, al empeorar las condiciones, Doenitz ordenó que se utilizara la ruta Piening, bordeando la costa dentro de aguas jurisdiccionales españolas hasta Galicia, antes de entrar en el Atlántico. A menudo los submarinos eran apoyados por los Junkers Ju 88C-6 del V/KG 40 con base en Mérignac y Kerlin Bastard (Lorient). Esta unidad se hallaba bajo el mando del Fliegerführer Atlantik, teniente general Ulrich Kessler. Este mando había sido parcialmente desmembrado entre 1941 y 1942 al ser transferidas sus unidades a Italia y Rusia, aunque todavía hacía operaciones de reconocimiento. En Mayo de 1943 lo componían el Stab, el III/KG 40 con Focke-Wulf Fw 200C-4 Cóndor en Cognac y Burdeos-Merignac (7. y 9. Staffel); el II/LG 40 con Heinkel He 177A-3 en Fassberg y Chateadun; y el 3. (F)/123 Aufklärungstaffel con Ju 88D-5. Como complemento de los cazas del V/KG 40, hacia agosto el Jagdkommando Brest y el 1. y 2./SAGr 128 operaron con Fw 190A-5 para rechazar a los aparatos del Mando Costero que se atrevieran a acercarse a los puertos del golfo de Vizcaya. En septiembre, el II/ZG 1 (Wespen) mandado por el capitán Karl-Heinrich Matern y equipado con Messerschmitt Bf 110G-2 se instaló en Lanveoc-Poulmic, cerca de Brest. El Gruppe lo pasó muy mal al encontrar al 10º Group de Supermarine Spitfire sobre Ushant, el 8 de octubre, Matern cayó en una acción contra el 453ºSq. de la RAAF y en menos de una semana las cuantiosas pérdidas restaron toda la operatividad al Gruppe.
Batalla del Atlántico (1940-45). El mapa muestra las principales rutas de convoyes y el incremento gradual del radio de acción de la aviación marítima aliada. Hasta que las brechas no fueron cubiertas por los portaviones escolta, los submarinos sembraron la destrucción.

El 15 de octubre, el 1./FAGr 5 (reconocimiento de largo alcance) comenzó a operar desde Mont-de-Marsan, a unos 100 km de Biarritz, con Junkers Ju 290A-2, cuatrimotor con alcance máximo de 6.150 km. El Fernaufklärungsgruppe Nr 5 sustituyó a los aparatos del KG 40 en el apoyo a los submarinos. Dos Staffeln de Ju 290 hicieron patrullas regulares vía Finisterre y cabo Ortegal hasta Gibraltar e incluso hasta las Azores y Canarias en busca de convoyes. Las patrullas de corto alcance las realizaban Blohm und Voss Bv 138C-1 (incluyendo unos cuantos hidrocanoas Bv 222) del 3./KúFlGr 406 desde el lago Biscarrosse. Estas unidades de reconocimiento permitían al KG 40 volver a realizar misiones de ataque con las nuevas bombas radio-dirigidas Henschel Hs 293 (instaladas en los Fw 200C-6) con cabezas de combate Trialen HE de 500 kg. Los Heinkel del II/KG 40 también utilizaban estas bombas. El primer éxito de este arma tuvo lugar el 27 de agosto de 1943 cuando el II/KG 100, destacamento del X Fliegerkorps equipado con Dornier Do 217E-5, hundió al HMS Egret del 1er. Group de Escolta en Cabo Ortegal. Durante el otoño, todos los ataques a los buques aliados se realizaron con estas bombas, pero las pérdidas fueron también cuantiosas; el 26 de noviembre los derribos de los aviones del II/KG 40 fueron numerosos, incluyendo el He 177A-3 del mayor Rudolf Mons. Por otro lado, el golfo de Vizcaya quedaba demasiado lejos para los cazas pesados del Mando Costero y esto causó la pérdida de un avión diario durante el verano de 1973. Los Beaufighter Mk VIC del 19º Group comenzaron a cubrir este área, entablándose intensos combates con gran número de bajas por ambos lados. hacia septiembre de 1943, el V/KG 40 había sido diezmado y fue relevado por el Stab, el I y el III/Zerstörergeschwader Nr 1, los cuales mantuvieron unos 60 Ju 88C-6 y Ju 88R-1 en el área del golfo de Vizcaya durante los años 1943-44.


Continúa la matanza
El 24 de mayo de 1943, Doenitz ordenó a sus submarinos dirigirse al sur para evitar las dificultades del Atlántico Norte y del golfo de Vizcaya. Dos días mas tarde, el Trütz Gruppe (17 submarinos) se alineaba de norte a sur a lo largo del meridiano 43 oeste, cruzando las frecuentadas rutas de navegación entre Norteamérica y el Mediterráneo. Sin embargo, la US Navy estaba preparada. Además del portaviones de escolta USS Bogue, el nuevo USS Card efectuó su primera misión de escolta con el convoy UGS.8A sin incidentes. El sistema de cobertura realizado por los TBF-1 y Wildcat consistía en sobrevolar en círculos de 400 km. la cabeza y los flancos de los convoyes. El Bogue escoltó al UGS.7A con dirección al oeste el 1 de junio, y el 5 consiguió la primera victoria sobre el Trütz Gruppe al localizar y hundir el Wildcat del teniente R.S. Rogers, al U-217. Una semana después, los aparatos del Bogue hundieron al U-118 al suroeste de las Azores.
Un Catalina de la US Navy iniciando le carrera de despegue
Durante el mes de junio los aviones y buques estadounidenses hundieron cinco de los diecisiete submarinos, de ellos dos por los Catalina del VP-84. Cuatro submarinos más fueron hundidos en el golfo de Vizcaya a medida que se intensificaban las patrullas sobre el área, como consecuencia de la orden de retirada del Atlántico Norte dictada por Doenitz. Como las tripulaciones alemanas combatían ahora con las armas antiaéreas, el resultado de las acciones era costoso para ambas partes. Entonces ocurrió la terrible y sangrienta carnicería de julio.

Destinado a la  estación del cabo de Buena Esperanza, el submarino cisterna U-462 fue obligado a volver a puerto tras un duro encuentro con aviones el 2 de julio. En los siguientes seis días, cuatro submarinos fueron hundidos en el golfo de Vizcaya. Los Liberator GR. Mk III de los Squadrons nºs. 53 y 224 hundieron tres y el 172º (Chivenor) el cuarto. Entre el 7 y el 9 de julio, los Sqns. SSA nºs 1 y 2 (US Army) y el 179º Sq. echaron a pique a tres más en aguas portuguesas y las proximidades del Mediterráneo. Los Liberator de la US Army fueron destacados a Marruecos en el 480º AS Group. Desde la propia Gran Bretaña también operaban patrullas LR estadounidenses. En junio, el 479º Group, con los Sqs. AS nºs. 4, 6, y 9 al mando del coronel H. Moore, llegó a Dunkeswell para constituir el 19º Group comenzando a operar en julio.
La US Army Air Force actuaba ya en todos los escenarios bélicos y fue relevada de las operaciones antisubmarinas al disolverse el Mando Anti-submarino  en octubre de 1943. entretanto, el 479º Group continuó operando desde Devon, hasta que fue enviado a Marruecos en agosto. En julio, la US Navy envió al VP-63 al mando del capitán de Corbeta Edwin O. Wagner para operar desde Pombroke Dock. Los Catalina del VP-63 fueron equipados con detector de anomalías magnéticas (MAD), que sin embargo fue poco utilizado en el golfo de Vizcaya. Antes de ser enviado a Marruecos, el VP-63 se unió a la 7ª Ala Aérea de la Flota del comodoro William H. Hamilton, con cuartel general en Mount Wise, cerca de Plymouth. Encuadrado en esta unidad, el VP-7, equipado con PB4Y-1, al mando del capitán de corbeta W. G. von Bratch, comenzó a operar desde St. Eval hacia finales de agosto. Con todo, el mes de mayores logros en la lucha antisubmarina de las unidades estadounidenses fue julio de 1943, cuando las fuerzas aéreas y marítimas norteamericanas hundieron al menos 25 submarinos.
Hidroaviones Sunderland del Mando Costero atacan a un submarino en el golfo de Vizcaya. Tocado en la popa, la tripulación se dispone a abandonar el buque, Minutos después de ser tomada esta foto, el submarino explosionó.

El 12 de julio, Doenitz tenía 12 sumergibles patrullando el área de las Azores, que comenzaron a actuar contra los convoyes escoltados por los USS Core, Bogue, Santee y Card. El Core reclamó su primera victoria cuando, escoltando al UGS.9, sus TBF-1 hundieron el 13 de julio al U-487 a 720 millas al sur-sureste de Faial. Durante este ataque, fue derribado un FM-2 pilotado por el teniente E.H. Steiger. El Santee hundió a los U-160 y U-509, el 14 y 15 de julio, en el área de las Azores; el primero por un TBF-1 del VC-29, pilotado por el teniente J.H. Ballentine, utilizando un torpedo buscador Mk 24 (Fido). El Bogue hundió al U-527 al sur de las Azores el 23  de julio, y el mismo día, al U-613. El Santee redondeó la cuenta hundiendo al U-43 al suroeste de Santa María, el 30 de julio. En los sectores más tranquilos, los escuadrones de la US Navy también consiguieron algunos éxitos, en especial los VP-74 y VP-94, que se apuntaron cuatro hundimientos en aguas tan distantes como Río de Janeiro y Cayana.
En el golfo de Vizcaya, los grupos de escolta de la Royal Navy y las unidades dela Mando Costero localizaron un grupo de submarinos cisterna Tipo XIV y Tipo XVII al mediodía del 30 de julio, hundiendo tres de ellos. Un Sunderland GR. Mk III del 461º Sq. hundió al U-461, un Halifax del 502º Sq. (Holmsley South) al U-462 y los HMS Kite, Woodpecker, Wren y Wild Goose al U-504. Era el clímax de un mes desastroso para Doenitz que, a pesar de sus medidas precautorias, había perdido 37 de sus mejores submarinos.
El mes de agosto comenzó de la misma forma. el primer día, hidrocanoas  Sunderland de la RAF hundieron a los U-383 y U-454 en el golfo de Vizcaya. El día 2, los B-24 del 4º SSA Squadron hundieron al U-706, mientras los Sqs. nºs. 228 y 461 hacían lo propio con el U-106. Fue demasiado para Doenitz, quien ese mismo día cursó una orden cancelando todas las salidas en Gruppe y retiró a los seis submarinos que se encontraban en el golfo de Vizcaya.

Las últimas manadas
En el periodo comprendido entre el 1 de julio y el 2 de agosto, el Mando Costero de la RAF y las fuerzas antisubmarinas norteamericanas hicieron 9.689 salidas en patrullas Musketry y Seaslug sobre el golfo de Vizcaya, cabo Finisterre y más hacia el sur. En estos 33 días se avistaron 86 submarinos y se hundieron 16, mientras otros 6 fueron obligados a regresar a puerto. Cuatro aviones aliados fueron derribados por los submarinos, seis más por los Ju 88C-6 del V/KG 40 y cuatro se perdieron por causas desconocidas. Dos Beaufighter Mk VIC causaron baja en dos encuentros diferentes con resultados 2-0-0 Fw 200 Condor y 4-0-0 Junkers Ju 88C.
Grumman Avenger Mk I del 846º Squadron de la FAA durante entrenamiento en diciembre de 1943. En esa época eran los aviones embarcados más avanzados del Arma Aérea de la Flota. La mayoría de los nuevos tipos era norteamericanos.


Durante agosto de 1943, Doenitz utilizó la ruta Pienning, bordeando la costa española y escapando al Atlántico, y la ruta norte de Islandia y las Feroe desde Bergen y Trondheim, en Noruega. Las bajas durante este mes no fueron tan graves como en julio pero, con todo, 25 sumergibles no regresaron de sus misiones. Seis fueron destruidos por las unidades de los USS Core y Card en las Azores. Frecuentemente, las tripulaciones combatían en superficie con los cañones de 20 mm y Flak 43 de 37 mm. En uno de estos encuentros, un Liberator del 200º Sq., pilotado por el oficial de vuelo L.A. Trigg de la RNZAF, atacó al U-468 cuando se encontraba a 240 millas al suroeste de Dakar. El Liberator fue derribado por la antiaérea del submarino que a su vez, resultó gravemente dañado. A. Trigg se le concedió  a título póstumo la Victoria Cross. La 7ª Ala Aérea de la Flota de la US Navy también  sufrió bajas considerables. El 4 de septiembre, el V/KG 40 derribó el Catalina del teniente K. W. Wickstorm, el avión del teniente J. H. Alexander no regresó de un combate con Ju 88 dos días más tarde. El 8 de septiembre el teniente W.B. Krause consiguió regresar con su dañado PB4Y-1 después de un combate con ocho Junkers.


A finales de agosto, Doenitz no encontró otra salida que continuar combatiendo y ordenó a sus tripulaciones regresar al Atlántico Norte. Muchos de sus submarinos Tipos IXC-2. IXD y VIIC fueron equipados con la instalación Naxos-U para la detección del radar ASV Mk III, el nuevo torpedo acústico Zaunkönig (Wren) T-5, el Pillenwerfer, que confundía las emisiones del Asdic, y otras armas que incluían cañones antiaéreos de 20 mm y 37 mm. A comienzos de septiembre, 13 submarinos zarparon de los puertos del golfo de Vizcaya hacia el Atlántico, mientras otros seis lo hacían hacia Noruega. La travesía se hizo con grandes precauciones y solo se perdió el U-669. La primera batalla  de esta nueva campaña comenzó el 20 de septiembre, al ser atacados los convoyes ONS.18 y ON.202 con el resultado de seis mercantes, tres buques escolta y tres submarinos hundidos. Atendiendo a las reclamaciones de sus tripulaciones, Doenitz organizó sus fuerzas para atacar el próximo convoy, pero mientras tanto, aviones aliados destruyeron a los U-279, U-366 y U-389. El 8 de octubre, 18 submarinos asaltaron al SC.143, pero tres fueron hundidos por los aviones de los Sqs. nºs. 86, 120 y 423 de la RCAF. Los Liberator VLR de los Squadrons nºs. 59, 86 y 120 ya habían entrado en combate cuando los submarinos atacaron el ON.206, el 16 de septiembre, hundiendo tres y otros dos más cuando fue asaltado el ONS.20. Las pérdidas de Doenitz habían sido nueve submarinos en septiembre y 25 en octubre, como mínimo 20 fueron en el Atlántico Norte. Tan solo se perdieron nueve mercantes aliados en el mismo periodo. La superioridad aérea aliada acabó con los últimos ataques en masa de la Kriegsmarine en octubre de 1943.



Estallido en el sur
Los grupos de escolta CVE norteamericanos continuaron operando en el sector central del Atlántico durante octubre. El 4 de ese mes, un Liberator del VB-128 hundió al U-366 al este de cabo Farewell, mientras el VC-9 Sq. del capitán de corbeta H. M. Avery, embarcado en el USS Card, hundió al U-460 y U-422, un cisterna, al norte de las Azores. A Doenitz no le quedaban más que dos submarinos cisterna, el U-220 y el U-488. El Card hundió al U-452 el 13 de octubre y al U-584 el 30. A su vez, el USS Block Island (con el VC-58) hundía el irreemplazable U-220 el 28 de octubre en cabo Flemish. Durante noviembre y diciembre se entablaron numerosos combates entre las tripulaciones de los submarinos y los Ju 88C-6 del Zerstöreregeschwader Nr 1 por un lado, y los Liberator, Sunderland y Halifax del 19º Group del Mando Costero y los PB4Y de la US Navy, por el otro. El 10 de noviembre, un Wellington de la RAF localizó al U-966 a 60 millas de la costa española, y unas horas más tarde el PB4Y del teniente L. E. Harmon, equipado con radar SCR-517, y perteneciente al VD-105 atacó por dos veces al submarino, alcanzándole en el equipo de transmisiones. Una hora después, el U-966 fue atacado de nuevo por los Liberator del 311º Sq. y por aparatos de los VB-103 y VB-105 que, al fin consiguieron hundirlo, tras una férrea defensa. A menudo ambos contendientes resultaban destruidos en el combate, como ocurrió el 12 de octubre, cuando el U-508 fue hundido a 95 millas al norte de cabo Penas, no sin antes derribar al PB4Y del teniente R.B. Browbell de la USNR, perteneciente al VB-103. 
En noviembre, después de que fuesen hundidos 19 submarinos, el mal tiempo y la fuerte agresividad de la caza alemana redujeron las acciones hasta que, el 13 de diciembre, el 58º Sq. hundió al U-391 en el golfo de Vizcaya. Solo se perdieron ocho submarinos en el último mes del año.
Con una capacidad de 3.000 kg de bombas y posibilidad de llevar misiles el Ju 290 de Junkers era un bombardero de largo alcance muy utilizado en misiones sobre el Atlántico.

El hundimiento de mercantes aliados descendió hasta unos 30 por mes, con unas 130.000 trb, ridículas si se las compara con las bajas del mes de marzo (120 buques y 693.389 trb), lo que evidencia la derrota alemana. Entre el 1 de mayo y el 31 de diciembre, 32 submarinos fueron hundidos mientras se dirigían al Atlántico, y en esos 215 días se perdieron además 183 sumergibles en otras áreas.
Para los aliados, el año 1942 había comenzado con una estrepitosa derrota que alcanzó su punto máximo en marzo. Sin embargo, en tan solo dos meses, la balanza se equilibró y comenzaron una serie de duros golpes para los hasta entonces victoriosos submarinos alemanes.
El cierre progresivo de la "brecha del Atlántico" por los portaviones de escolta de la US Navy y la Royal Navy, el perfeccionamiento de los sistemas de detección y escucha, así como la incorporación de nuevas unidades de superficie y aviones de lucha antisubmarina, fueron los factores clave para la victoria en el océano Atlántico. Si la lucha no se hubiese inclinado en el lado aliado, podría haber supuesto el cierre de las rutas de suministros esenciales para Gran Bretaña. La táctica de ataque en "manada", que tan buenos resultados diera inicialmente a los submarinos del almirante Doenitz, terminó convirtiéndose en una encerrona para los navíos alemanes.

Próxima entrada: Las últimas operaciones.

domingo, 19 de julio de 2015

INFLEXIÓN EN EL ATLÁNTICO (Guerra aeronaval 4ª parte)

Durante 1942, la eficacia de los submarinos de Doenitz sembró la alarma entre los aliados. Los hundimientos de mercantes superaban la capacidad de renovación de los astilleros y se comenzó a pensar que la Batalla del Atlántico se inclinaba del lado alemán.

El 8 de noviembre de 1942, fuerzas angloamericanas desembarcaron en las playas de Orán, Argel y Casablanca. La operación "Torch" era el mayor desembarco hasta ese momento y necesitó incluso restar reservas de hombres y material de teatros bélicos tan apartados como el océano Pacífico o el Índico. Las fuerzas navales asignadas a esta operación fueron considerables, incluyendo acorazados, portaviones pesados, cruceros y una gran número de fragatas, destructores, corbetas y patrulleros, traídos directamente desde el Atlántico. La invasión cogió por sorpresa a las potencias del Eje, pero la reacción fue rápida: la Luftflotte II recibió el refuerzo de algunos Gruppen de bombarderos y torpederos. Se desplazaron rápidamente contingentes terrestres y aéreos a Túnez y se transfirieron unidades de submarinos a las órdenes del Befehlshaber der Uboote (almirante Karl Doenitz) desde el océano Atlántico y Cabo Verde. El primer submarino alemán llegó al nuevo escenario bélico en tan solo tres días, el 11 de noviembre, y pronto hubo un total de 25 operando en la zona, con órdenes expresas de cooperar con los submarinos italianos.
Para anticiparse a la reacción de los submarinos del Eje se habían enviado a Gibraltar algunas unidades del Mando Costero de la RAF que incluían al 179º Squadron (equipado con Vickers Wellington con reflectores Leight), los Sqns. nºs 202 y 210 (Consolidated Catalina Mk IIB y Short Sunderland GR Mk III), reforzándose de esta forma las unidades equipadas con Hudson y Fairey Swordfish con base en el Peñón. La mayoría, si no todos, estaban equipados con radar de detección marina ASV Mk II. Las constantes patrullas aéreas pusieron en alerta permanente a los submarinos de Doenitz durante el desembarco y las operaciones siguientes. El 500º Squadron fue uno de los que obtuvo mayores éxitos: sus Hudson forzaron al U-595 a encallar tras un largo combate, el 14 de noviembre. Al día siguiente, el jefe de Squadron M. Ensor hundió al U-529 tras duelo artillero, por lo que le fue concedida la Orden de Servicios Distinguidos. El 17 de noviembre, el mismo Squadron tomó parte en el hundimiento del U-331, junto con el 720º Squadron, embarcado en el HMS Formidable.
Un Wellington Mk VIII del 179º Squadron sobrevuela las costas del norte de África, tras haber despegado desde Gibraltar, en 1943. El avión lleva camuflaje blanco para operaciones marítimas y radar ASV Mk II.
Tras esta primera reacción, Doenitz hizo regresar a sus submarinos el 23 de diciembre, después de perder siete sin haber conseguido resultados apreciables. Era demasiado arriesgado quedarse en la zona, y se encomendó al II Fliegerkorps y a la Regia Aeronautica atacar a los buques aliados en el Mediterráneo occidental; los submarinos volvieron a sus bases en el Atlántico.
El 27 de diciembre, el convoy ONS 154 sufrió el ataque sostenido de una "manada" que reclamó el hundimiento de 13 mercantes con un total de 67.000 trb. Este ataque fue el broche de oro de un año de trabajo de los submarinos de Doenitz, que junto a sus aliados italianos, habían destruido 1.160 buques aliados que totalizaban 6.266.215 t en operaciones en el Atlántico Norte, Ártico, Caribe, la costa este de EE UU y las áreas centrales y meridionales del Atlántico. Con 393 submarinos en activo, de los que 212 habían entrado en combate, las pérdidas durante 1942 fueron tan solo de 87. Esto representaba el 8,9 % del total de la fuerza de Doenitz, es decir, un porcentaje mínimo.

Después de "Torch"
Las pérdidas de buques mercantes durante 1942 ascendieron a proporciones terroríficas y debilitaron considerablemente la estrategia angloamericana, por lo que no fue posible abrir un segundo frente en el norte de Europa. la operación "Torch" fue una aventura periférica y solo pudo ser realizada con éxito por la masiva utilización de buques aliados extraídos de otros teatros de operaciones. Sin embargo, la feliz conclusión de la fase anfibia de "Torch", hizo posible el regreso de un gran número de buques de escolta a sus lugares de procedencia, sobre todo al Atlántico Norte.


Las necesidades de la US Navy de contar con un hidroavión de patrulla y bombardeo de largo alcance fueron el origen del Consolidated PB2Y Coronado, con mejores características, armamento y capacidad de carga que sus competidores. En la ilustración, un PB2Y-3 de los 210 que fueron construidos hasta 1944. Una novedad era la incorporación de bodegas de bombas en las alas de profunda sección.
Este factor, y la contundente derrota de los submarinos en las costas de Casablanca en enero de 1943, contribuyó a cambiar el signo de la lucha en el Atlántico durante el siguiente año. Otros elementos de importancia fueron un control más estrecho, rutas mejores y más coordinadas, escoltas y defensas más eficientes y el creciente número de aviones de patrulla de muy largo alcance (VLR).
En noviembre de 1942, el almirante sir Max Horton, experimentado submarinista, asumió el cargo de comandante en jefe de los accesos occidentales. Sus fuerzas incluían un creciente número de los llamados Support Groups, cuya misión era exclusivamente combatir a los submarinos. Estaban equipados con fragatas rápidas dotadas con Asdic, radar de 10 cm tipo 271, Huff Duff y las armas más modernas, como los erizos Mk 10 y 11 (lanza cargas de profundidad) o las cargas de profundidad Torpex Mk IX. El primero de tales Support Groups, al mando del capitán de navío F.J. Walker comenzó a operar en septiembre  de 1942. Utilizar portaviones en misiones de escolta era algo arriesgado, pero los británicos ya habían demostrado en 1941 que pequeños portaviones de escolta podían servir para tal fin, cuando el HMS Audacity acompañó con éxito un convoy. Incluso antes, hacia el 29 de abril de 1941, el Almirantazgo había requerido la conversión de seis cascos de cargueros C-3 Liberty en portaviones de escolta, pensando exclusivamente en los convoyes. Cinco de ellos (HMS Archer, Avenger, Biter, Dasher y Tracker) entraron en servicio en 1943 llevando por lo común a bordo Grumman Martlet (Wildcat en denominación británica) y Fairey Swordfish.

Un piloto del VF-29 sitúa su Grumman F4F-4 Wildcat en posición para despegar desde el USS Santee durante su primer crucero, en 1942. Los aviones de la US Navy que operaron en el Atlántico llevaron posteriormente camuflaje azul oscuro y blanco en lugar del azul-gris de la foto.


Los primeros portaviones de escolta (CVE) construidos para la US Navy fueron los USS Long Island, Charguer, Bogue, Card, Croatan y Block Island. Daremos como típicas las especificaciones del Bogue: desplazamiento 14.200 t; eslora 151 m; armamento dos cañones de 127 mm, diez antiaéreos de 40 mm y otros 27 de 20 mm; velocidad máxima de 18 nudos. Llevaba 16 cazas Grumman F4F o General Motors FM-1 Wildcat y 12 bombarderos Grumman TBF-1 Avenger. Los portaviones de escolta tanto británicos como norteamericanos (CVE) y los mercantes convertidos, conocidos como MAC (merchant aircraft carriers), fueron un complemento vital de los Support Groups durante 1943, cuando los aliados, finalmente, lanzaron una gran ofensiva contra los submarinos alemanes.

Estado del Mando Costero
Durante 1942, el objetivo principal para el mariscal del Aire P.C. Joubert de la Ferte, del Mando costero de la RAF, siguió siendo la patrulla antisubmarina en el Atlántico, golfo de Vizcaya y área Norte (Feroes-Noruega), y el secundario, una campaña contra los navíos de superficie utilizando Bristol Beaufighter, Hudson y Handley Page Hampdem. El Mando de Bombardeo cedió en préstamo los Squadrons 44 y 58 al Mando Costero durante un año, así como los Armstrong Whitley Mk V de la 10ª OTU (Unidad de Entrenamiento Operacional). En total, unos 700 aparatos encuadrados en 42 Squadrons. En la lucha antisubmarina el avión más vital fue el VLR Liberator Mk I, IIIA y V, con el que solo se equiparon tres unidades (52 aparatos). Con un alcance de 2.130 km, fueron los únicos aviones capaces de acercarse a la "brecha" del Atlántico desde sus bases en Islandia y Terranova. Todos estaban dotados del radar ASV Mk II y capacidad adicional de combustible, y podían transportar una combinación de cargas de profundidad de 113 kg y bombas AS de 272 kg lanzadas mediante el nuevo visor Mk III.
Los portaviones de escolta norteamericanos y británicos entraron en servicio a finales de 1942 y fueron una factor decisivo en la derrota de los submarinos en el Atlántico. El primer avión de los CVE de la US Navy fue el Grumman Avenger.
Hacia enero de 1943 estos formidables aviones VLR fueron reforzados con cinco escuadrones de largo alcance (LR): Liberator GR.Mk V, Boeing Fortress GR.Mk IIA y Handley Page Halifax GR.Mk II. La fuerza de bombarderos de alcance medio (MR) estaba compuesta por 13 escuadrones de Hudson, Whitley y Wellington, estando también disponibles 10 unidades de hidrocanoas Catalina Mk IB y Sunderland GR. Mk I y Mk III. Los aviones de ataque incluían a los Beaufighter Mk VIC, TF. Mk X y Mk XIC, que remplazaban a los Hamdem y Bristol Beaufort.
En 1943 los mejores equipos de radar en servicio eran los ASV Mk III y Mk IV dde 10 cm, que detectaban a un submarino en superficie a un alcance máximo de 19,4 km. Al Mando Costero se le había impedido utilizar un nuevo radar a causa de las exigencias del mando de Bombardeo, que lo utilizaba como detector de blancos bajo denominación H2S. El uso del viejo equipo de detección ASV Mk II fue contrarrestado casi completamente por la introducción en los submarinos de la instalación FuMB 1(Metox 600A) a finales de verano de 1492. Con esta instalación, los submarinos alemanes podían detectar las emisiones del ASV Mk II a 64 km, sumergidos y con buen tiempo. El Metox, en cambio, no podía detectar al centimétrico ASV Mk III, y más de una vez un sumergible fue sorprendido en superficie por el ataque de un avión enemigo. Una nueva fase de la lucha antisubmarina había comenzado. El reflector Leigh ( o reflector L-7 estadounidense) prestó un gran servicio detectando pequeños blancos.
Los Hamden y Beaufort del Mando Costero fueron gradualmente sustituidos por Bristol Beaufighter Mk VIC, TB.X y XIC durante 1943. En la foto, un aparato nos muestra su camuflaje azul oscuro y gris, que se convirtió en estándar ese año. Tras la cabina se aprecia la burbuja que protege la antena del gonio.

El Lockheed Ventura resultó un completo fracaso como bombardero y pasó a ser utilizado como patrullero marítimo por la US Navy, prestando valiosos servicios tanto en el teatro de operaciones del Atlántico como en el Pacífico. Este PV-1 tenía su base en Fort Lauderdale en mayo de 1943.

El compromiso norteamericano
La amenaza de los submarinos obligó a la US Navy a mantener un fuerte contingente aéreo en las costas este de EE UU, Brasil, Panamá, Cuba y Bermudas. Los aviones de máximo alcance (VLR) eran los Consolidated Vultee PB4Y Liberator y PB2Y-3 Coronado, con autonomía de hasta 3.500 km que permitía la permanencia en estación a 1.600 km de su base durante cuatro horas. En abril de 1943 estaban en servicio setenta y ocho. Los de largo alcance (LR) eran los Consolidated PBY-5 Catalina, Martin PBM-1 Mariner y Lockheed PV-1 Ventura, cuyos radios de acción variaban desde los 3200 a los 1930 km. Encuadrado en la US Army Air Force, el mando Antisubmarino (general de brigada W.T. Larsen) operaba desde octubre de 1942, y de él dependían las Alas 25º y 26º (Antisubmarinas).

Clímax en el Atlántico
 A Pesar del contraataque aliado, Doenitz mantuvo la iniciativa en el Atlántico. En enero de 1943 sus submarinos hundieron 203 128 toneladas de registro bruto a pesar de las malas condiciones atmosféricas. Entre el 8 y el 11 de enero fueron hundidos siete de los nueve petroleros de un convoy por el Delphin Gruppe. En febrero, al mejor el tiempo, los submarinos hundieron 63 buques Aliados (359.328 toneladas registro bruto) sembrando la devastación en el Atlántico y Las Azores. Sin embargo, 19 submarinos fueron hundidos a su vez, cinco de ellos por aviones antisubmarinos de los Squadrons 120 202 y 220. El clímax comenzo el 21 de febrero cuando el convoy ON.166 y más tarde el ON.167 fueron diezmados perdiendo 14 barcos con total de la ONU de 85.000 toneladas registro bruto. Al mes siguiente tendria lugar la Mayor de las victorias de Doenitz.

El 13 de marzo la sección criptográfica naval alemana (B-Dients) detectó la presencia hacia el sureste de Cabo Race del convoy HX 229,  que partía desde Halifax con 40 Buques. Al día siguiente, el  B-Dients descubrió el lento convoy SC.122 de Nueva Escocia, con 60 barcos en la misma ruta y delante del HX.229. Una fuerte flotilla de submarinos alemanes se concentró a las cabezas de ambos convoyes, en un área situada entre 50º grados norte y 40 oeste.
Un Fortress Mk IIA (B-17E) de una unidad no identificada del Mando Costero de la RAF calienta motores. Este bombardero de patrulla carecía del alcance o la resistencia del Liberator. Hacia mayo de 1943, solo dos unidades del Mando Costero utilizaban Fortress, encuadrados en los Squadrons nºs 206 y 200 del 15º Group, con base en Benbecula.
El Raubgraf Gruppe, con 12 submarinos interceptó al SC.122 y los  Stürmer y Dränger Gruppen, con un total de 29 submarinos se dirigieron contra el HX.229 en una extensa área que caía fuera del alcance de los bombarderos basados ​en Islandia y norte de Irlanda. Un fuerte temporal de fuerza 9, así como una confusión en la identificacion de los convoyes por el B-Dients, retrasó el ataque hasta las 22.00 del 16 de marzo, cuando el U-603 del Raubgraf Gruppe disparó tres torpedos FAT (acústicos) y uno convencional contra el buque Elin K, buque que pertenecía al convoy HX.229 y no al SC.122 como creyeron los alemanes. Este error no altero empero el sangriento resultado que siguió. Ambos convoyes, asaltados por la poderosa fuerza de submarinos, perdieron en los siguientes cuatro días 21 de los 98 buques que los componían (140.842 toneladas de registro bruto). Los Alemanes tan solo perdieron el U-384, hundido por Liberator del 201º Squadrón el 24 de marzo cuando los diezmados convoyes llegaron, finalmente al área de cobertura aérea. Para los hombres de Doenitz fue una gran victoria. En los primeros diez días de marzo al menos 41 buques habian sido hundidos por los submarinos en el Atlántico, y en los diez días siguientes fueron 44 con total de 695 TRB. Se había superado el récord de noviembre de 1942, a pesar de que ahora los convoyes iban mejor protegidos.
Once Junkers Ju 290A-5 fueron entregados al FAGr.5 en Mont-de-Marsan, en el suroeste de Francia, a comienzos de 1944. Este aparato podía detectar los convoyes aliados a una distancia de 50 o 60 millas utilizando el radar FuG Hohentwiel instalado a proa.
El predominio Alemán en el Atlántico en este mes coincidió con la Conferencia de Washington en la que se ordenó que los buques de escolta de la US Navy, que hasta entonces habían llevado parte del trabajo, debían ser retirados del Atlántico Norte hacia el Océano Pacífico, ante la insistencia del almirante E.J. King. Muchos observadores, por consiguiente, pensaron que la del que la Batalla del Atlántico estaba inclinándose en favor de una muy posible victoria alemana.

Batallas en El Golfo 

A pesar de todo, las decisiones tomadas en la Conferencia de Washington eran significativas. Primeramente se reorganizaron los sistemas de convoyes y escoltas. En segundo lugar, la estructura de mando fue reforzada: el Mando Aéreo Oriental (Halifax) asumió el mando de todas las unidades basadas en Canadá, Labrador y Terranova y se estableció un  Cuartel General Combinado  en Saint John (Terranova). La capacidad de los aparatos de largo alcance en este área se vio mejorada con la llegada de las unidades de B-24 de la 25º ASW del coronel H. Moore, basadas en Gander durante marzo y abril. El almirante King, preocupado por el área del Pacífico asignó los portaviones de escolta USS Bogue, Core, Card, Santee y Block Island al escenario del Atlántico, junto a una flotilla de destructores para su protección.
Las unidades antisubmarinas de la costa este de Estados Unidos fueron reforzadas y, para cubrir a los convoyes procedentes de Estados Unidos hacia el Mediterráneo, se destacó inicialmente al 480º AS Group a Marruecos. Entretanto, los Squadrons SSA nºs 1 y 2 (USAAF) operaban desde St. Eval encuadrados en el 19º Group del Mando Costero.
Un Grumman Wildcat Mk IV (F4F-4) de una unidad sin identificar del Arma Aérea de la Flota colocándose en posición de despegue desde un portaviones de escolta
El principal objetivo del 19º Group, a las órdenes del vicemariscal G.R. Bromet, era atacar en superficie a los submarinos que se hallaran en el Golfo de Vizcaya, tarea que se había abandonado desde los primeros meses de 1942. Sin embargo, los resultados fueron poco espectaculares ya que tan sólo se consiguieron hundir siete submarinos hasta enero de 1943, principalmente a causa de la detección del radar ASV Mk II por parte de los equipos FuMB1 (Metox) alemanes. En febrero, en cambio, las tripulaciones alemanas comenzaron un tener desagradables sorpresas al ser equipados los aviones aliados con el nuevo radar  centimétrico. El 10 de febrero, el segundo Squadron norteamericano hundió al U-519 en el Golfo tras detectarlo con el radar SCR 517. Fue el único éxito importante de la operación "Góndola" en la que se efectuaron ocho ataques en 19 avistamientos entre el 4 y el 16 de febrero. El 5 de marzo, el U-333 fue sorprendido en superficie por un Wellington del 172º Squadron, equipado con radar ASV MK III, pero la antiaérea del submarino derribó al aparato. Los alemanes comenzaron a desarrollar un detector para los nuevos radares, al caer en sus manos un H2S del Mando de Bombardeo (conocido por los alemanes como Rotterdam-Gerát). Un equipo denominado Naxos-U,que podía detectar las emisiones centimétricas, estaba en fase de experimentación, pero numerosas dificultades excluían su inmediata instalación.
La segunda de las operaciones efectuadas por el 19º Group fue "Enclose" (entre el 20 y el 28 de marzo). Ante la ausencia de los Squadrons SSA nºs 1 y 2, ahora basados ​​en Marruecos, Bromet contaba solo con 32 Wellington equipados reflectores Leight y radar ASV MK III de los escuadrones nºs 172 y 407 de la RCA, basados ​​en Chivenor. Sin embargo, los resultados continuaron siendo desalentadores: 26 avistamientos, 15 ataques y un solo submarino (U-665) hundido por un Wellington del 172º Squadron el 22 de marzo. Era la segunda victoria de esta unidad con un ASV MK III. Las operaciones siguientes "Enclose II" y "Derange", tuvieron  resultados similares: se avistaron 52 submarinos en tránsito en el Golfo de Vizcaya, se realizaron 28 ataques y solo el U-376 fue hundido por el 172º Squadron. Pero la suerte iba a cambiar en el siguiente mes, para las tripulaciones del almirante Karl Doenitz.
Al contrario que sus antecesores, el Blohm und VossBV 222 V-7 estaba específicamente diseñado parael reconocimiento a gran distancia. Sirvió con el 1.(F)/SAGr 129 operando sobre el Atlántico en misiones de cooperación con los submarinos.
Los Sunderland GR.Mk III de los escuadrones nºs 461 y 10 de la RAF obtuvieron su primera victoria al hundir al  U-332 el 2 de mayo y la segunda con el U-109 el 7 del mismo mes. Este mismo día un Halifax GR. Mk II pilotado por el comandante W. Oulton hundió también al U-463, un cisterna del tipo XIV. Doenitz no se amilanó: sus tripulaciones hacían ahora el tránsito por el Golfo de Vizcaya en constante tensión y tomó la imprecedente decisión de ordenar una sus submarinos que permanecieran emergidos combatiendo con los antiaéreos, esta táctica les costaría cara. Durante mayo, el Mando Costero de la RAF, ahora bajo las órdenes del mariscal el Aire J.C. Slessor realizó 98 avistamientos, hundiendo seis submarinos en 64 ataques. La suerte de los hombres de Doenitz en el Atlántico estaba cambiando

Mayo: punto de inflexión
Doenitz esperando repetir las hazañas de marzo concentró sus submarinos en el Atlántico Norte en abril. El primer ataque en manada se realizó contra el HX 233 que navegaba hacia el sur a cuatrocientas millas al norte de las Azores pero las condiciones de escolta eran ideales y la mayoría de los ataques fueron rechazados con la pérdida de tan sólo un mercante hundido por el U-175. Más hacia el norte un Gruppe asalto al HX 234 el 21 de abril, reclamando 5 hundimientos contra la pérdida del U-191 y el U-189 este último por un Liberator del 120º Squadron con base en Reykiavik.
El Consolidated PBY Catalina, utilizado en gran número por el Mando Costero de la RAF y la US Navy, cumplía a la perfección la mayoría de las funciones de los patrulleros de alcance medio. Las características de su estructura básica permitían varias modificaciones; una de las más comunes se puede apreciar en este PBY-5 equipado con tren de aterrizaje triciclo, que incrementaba la versatilidad del aparato.
Durante todo el mes los alemanes hundieron 245.000 toneladas de registro bruto y perdieron 15 submarinos. Alertados por el B-Dients de la presencia hacia el oeste del convoy ONS.5 en cabo Farewell, Doenitz hizo todos los esfuerzos posibles para concentrar sus submarinos al sur de Groenlandia. Los temporales protegieron al convoy hasta la noche del 4 de mayo, en la que los submarinos atacaron finalmente, hundiendo 15 buques. En los siguientes días la batalla se complicó y los buques de escolta respondieron al ataque, 12 barcos se fueron a pique, pero también 7 submarinos de ellos el U-630 y el U-465 por los Squadrons números 5 y 86 de la RCAF Doenitz concentró sus fuerzas contra el HX. 237, para encontrarse con una poderosa flotilla de escolta que incluía al portaviones HMS Biter, asignado en abril como escolta y llevando a bordo al 811º Squadron con Swordfish y Wildcat Mk III. Tres submarinos fueron hundidos, uno de ellos por los aviones embarcados. El Biter también escoltó al SC.129, hundiendo dos submarinos e infligiendo graves daños a algunos otros. El máximo esfuerzo se realizó contra el SC.130 entre el 15 y el 20 de mayo, con cuatro ataques en manada. El resultado fue un auténtico desastre: cinco submarinos hundidos contra un único barco aliado. Para Doenitz, el incremento de las pérdidas por la eficiencia de los buques de escolta y la aviación antisubmarina se estaba volviendo insoportable. El 24 de mayo de 1943 Doenitz ordenó a sus sumergibles dejar las patrullas en el Atlántico Norte y, o bien volver a sus bases o poner proa hacia sectores situados más al sur, donde las condiciones fueran menos desfavorables. Después de más de 8 semanas de continuas victorias de los submarinos de la Kriegsmarine, la balanza comenzaba a inclinarse del lado aliado.
Pilotos de la Fleet Air Arm (Arma Aérea de la Flota) inspeccionan la espoleta de un torpedo suspendido de un Swordfish Mk II, a bordo del HMS Cattler, en 1943.En junio de ese año el Battler escoltó a dos convoyes hacia Gibraltar, llevando el 835º Squadron de Swordfish  y la Patrulla 808 con cuatro Seafire Mk IIC

La grave amenaza que suponían las manadas de submarinos alemanes para el adecuado abastecimiento de los países aliados había llegado a estrangular en determinados momentos la difícil economía de guerra de Gran Bretaña; sin embargo, la introducción de los portaaviones de escolta y la ampliación de la cobertura aérea de los aviones de largo alcance del Mando Costero comenzó a contrarrestar la, hasta entonces mortífera eficacia de los submarinos. Por otro lado la capacidad de construcción naval de Estados Unidos se incrementó tal manera que no sólo se llegó a igualar el tonelaje hundido por los submarinos alemanes, sino que, en un corto espacio de tiempo, el arqueo total superó con creces las cifras de pérdidas. Otros factores significativos fueron la introducción de mejores equipos de radar y la mejor compenetración entre los aparatos antisubmarinos  y los buques de escolta de los convoyes aliados, así como el desarrollo constante de nuevas y mejores tácticas de combate y cooperación aeronaval.

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